Mundo de ficçãoIniciar sessãoMINETTI:
Corro entre la niebla, siguiendo los pasos apresurados de Ignacio y esquivando las rocas que se interponen entre nosotros y la explanada. El aire frío corta mi cara, pero no me importa. Lilian está helada entre mis brazos, su respiración es débil y su cabeza se apoya contra mi pecho, sin fuerza. Aprieto los dientes con furia mientras me reprocho no haber llegado antes.
—¡Aguanta, por favor, amor! —gruño ent






