Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Y sin más, Alessandro gira conmigo en la bañera colocándome debajo y lo veo con la intención de comenzar de nuevo. Estoy consciente de que si lo dejo no voy a escapar, lo veo claro en su mirada. Esa peladita que tiene no lo va a detener. Suelto una carcajada mientras trato de escapar.
—Suelta, suelta, no quiero. Tú no puedes ahora así, no quiero disfrutar sola. Deja que te cure eso —insisto mientras me revuelvo en sus brazos—. No queremos que le pase algo serio a tu instrumento principal. Tenías que haberte curado desde que te lo hice. Verás que se te baja la inflamación; te voy a contar en lo que te lo curo, lo que voy a hacer la noche de luna de miel. Tuerce el rostro cuando comienzo a lavarlo bien. Luego acepta mi sugerencia de que nos bañemos y que le cuente. Agrega que tiene hambre y que los chicos prepararon una cena para nosotros que no podemos






