Mundo de ficçãoIniciar sessãoCada músculo de su mandíbula se tensa. Se da media vuelta, visiblemente buscando las palabras correctas. Me acerco con curiosidad al escucharlo hablar de una mujer y observar su comportamiento.
—Pues ya sabes, los hombres tenemos necesidades —comienza a hablar de nuevo, mientras se gira para mirarme fijamente—. Y la utilizaba para saciar las mías. Pero desde que me casé, no lo he vuelto a hacer. Ella es un poco competitiva, solo te dig






