Olivia se agachó a su altura y le acarició el cabello con ternura.
—Lily, ¿qué pasa, mi amor? ¿Por qué estás tan asustada? —preguntó con suavidad, temerosa de lo que pudiera estar ocultando.
Lily, con los ojos llenos de miedo, rompió a llorar. A Olivia le costó trabajo mantener la calma mientras la abrazaba, tratando de calmarla.
—Mamá… tengo que decirte la verdad —dijo la niña entre sollozos, su voz temblorosa—. Mis papás… mis papás… fueron asesinados. El hombre que me ayudó a huir lo hirieron,