—Lo intentaré. —
Una vez que Arlo desconectó la llamada, llamó urgentemente a Luna a su habitación.
Vestida con un vestido verde fluido combinado con su cabello negro liso de longitud media que fluía hasta su hombro le dio una apariencia gentil. Tenía la dulzura de una flor y la frialdad de un loto flotando en el agua clara de un estanque.
—Abuelo.— Luna corrió al lado de la cama de Arlo con lágrimas en los ojos. —¿Qué sucedió? ¿No te estás sintiendo bien?—
—No.— Arlo levantó la mirada y miró a