Al mediodía.
Olivia se despertó aturdida de su sueño.
Lentamente abrió los ojos y vio que el rostro de Max estaba justo a su lado, sostenido por su brazo. Su intensa mirada se centró en ella con un deseo ardiente en lo profundo de su interior.
—¿Estas despierta?— Max preguntó mientras le daba un ligero toque en la barbilla, inclinando su cabeza para que sus ojos se encontraran.
—Mmm-hmm—. Los ojos de Olivia todavía estaban aturdidos. —Creo que me quedé dormida hace un momento. ¿Tienes hambre? I