—Livi, ¿alguna vez has pensado en ti? —Max siguió interrogando.
—Si.— Olivia asintió. —Los hermanos Johnson tienen una buena reputación.
Por lo tanto, estoy segura de hacer esto—.
—Si has pensado en ti misma, ¿has pensado entonces en mí?—
—Tú…—
Perpleja, Olivia no sabía qué decir.
—Parece que no has considerado mis sentimientos en absoluto—. Max de repente se movió a una distancia de respiración de la oreja de Olivia mientras su cuerpo se apoyaba contra el de ella. —Livi, no soy tan fácil de tratar como parezco. A mí, no me importa si Lia o Lionel mueren. Tú eres todo lo que me importa.—
Tomada por sorpresa, Olivia levantó la vista y miró fijamente a los ojos de Max.
Su hostilidad lo hace sentir tan distante.
Todos sus gestos, desde la mirada hasta el aliento, parecían emanar un aire de posesividad.
Ella nunca había visto ese lado de él antes.
—¿No resultó todo estar bien?— Olivia tomó su rostro con ambas manos y suavemente agregó: —Además, estás aquí conmigo. ¡Si estuviera en peligro