Quería cambiar esto, pero tampoco quería forzarla, así que lo único que podía hacer por ella era permanecer a su lado, brindándole todo el amor y el apoyo que necesitaba.
Estaba listo para montar un acto a su alrededor hasta que ella estuviera dispuesta a abrirse a él.
Miró a Olivia mientras la tenue luz de la luna bañaba su figura.
Su largo cabello negro estaba extendido sobre la cama, formando un marcado contraste con su porcelana y su piel impecable.
Max se perdió gradualmente en su belleza