Posteriormente, se desmayó en el suelo.
En un instante, Olivia tiró el incienso que tenía en la mano.
El incienso que hizo solo tenía el efecto de calmar la mente y podía causar somnolencia. No tenía ningún efecto medicinal de devolver a la gente a la vida. —Cecilia, no estás mareada, ¿verdad?—
En respuesta, Cecilia negó con la cabeza. —Me comí la pastilla que me diste y no sentí nada—.
Aún sintiéndose preocupada, Olivia revisó el pulso de Cecilia para asegurarse de que el olor no la afectara.