—Aléjate, no me toques. —su aroma lleno sus fosas, —¿Por qué me haces daño?, ¿qué es lo que yo te hice? Entiende que no quiero estar contigo, no te amo….
—Jamás te he hecho daño —le dijo calmada, con los ojos aguados.
Agarrándose de la parad se levantó, movía la cabeza a todos lados trataba de perecibir donde estaba. Cuantos pasos debía dar y no era capaz de caminar a toda prisa tenia que ir como una tortuga.
No tuvo mas remedio que enfrentarla.
—¿Acusarme de abusar de ti no es un daño? —Arian