—Tranquila Ari—una pequeña guerrera estaba lista para defender a la inocente victima — yo te protegeré del temible dragón.
—¡Oh no es el terremotito!—fingió Malcolm —, pero no me vencerás, también a ti te hare cosquillas.
Malcolm persiguió a las dos pequeñas que luchaban por huir del dragón de cosquillas, estaba de los más divertidas con risas y gritos corrían ente las mesas y cerca de la piscina, Arianne veía como su esposo se comportaba como si fuera un niño, corría encorvado y gruñendo como