El arrepentimiento llego después cuando la cordura se acomodó en su mente, con la cabeza fría y la calentura humeando, se maldecía a si mismo por desearla otra vez como si una sola vez no fuera suficiente, su aroma estaba adherido en su piel, era tan fácil volverse sobre ella y solo entrar otra vez, solo de pensar en sorprenderla de esa manera su cuerpo reaccionaba endureciéndose.
Ariane al ver su enormes espalda se levantó abrazándolo, beso su hombros, él estaba loco quería más, la quería a e