—Buenos días mi amor, —le dio un beso —ya me esperabas, ¿por qué hay dos platos en la mesa?
—¿Hay dos platos? —su padre supuestamente iría al periódico o eso le informaron, él no pido que preparara nada para esperar a Nicoll —No, yo no ordene que pusieran dos platos
—Bueno pues me alegra que tu servicio sea eficiente, desayunare me duchare y saldré de nuevo.
Un frio helo toda su piel.
—¿No te quedaras conmigo?
—Lo siento —tomo su mano, jugando con la punta de los dedos sobre el dorso —, mi agen