Su amor.
Malcolm devoro sus labios, hambriento, desencadenado, abriéndose entre sus labios un delicioso duelo contra su húmeda lengua, Arianne se rindió de inmediato apretando sus ojos y cerrando sus puños en su camisa siguiendo el ritmo, correspondiendo al beso con el mismo fuego.
Malcolm la llevo adentro, cerró la puerta aun los fuegos artificial seguían adornando el cielo, cuando la acercaba en la cama, era tan real, sus labios se sentían tan vivos tan deliciosos, su cuerpo tibio como lo recordaba y