Observan a Silvia salir con la bebé y, cuando se dan cuenta de que están solos, vuelven a mirarse fijamente.
En la mente de ambos desfilan escenas del pasado. Aunque no quieran, los recuerdos terminan apoderándose de ellos.
—¿Cómo llegaste hasta aquí? —pregunta Alice, dejando de lado sus sentimientos.
—Yo te hice una pregunta primero, Alice. Dime, ¿por qué me ocultaste la existencia de nuestra hija? —Richard se mantiene firme, sin alterar su temperamento.
—Te llamé para contártelo, ¿lo sabías?