Mientras tanto, en San Francisco, California, Richard y Madeline aterrizan y ya encuentran un automóvil esperándolos para llevarlos a la mansión de la familia Jones.
—Todo está muy bien preparado —comenta él al notar la atención que estaban recibiendo.
—Así podrás darte una idea de lo emocionados que están mis padres con nuestra relación —dice Madeline, mirando a Richard con los ojos llenos de ilusión.
—¿Qué les contaste sobre nosotros? —pregunta con curiosidad, pensando si ella les habría reve