Después de llegar al apartamento y no ver ninguna señal de Richard, Alice decide hacer aún más especial su disculpa preparando una cena para él. Cuando termina de cocinar y pone la mesa del comedor, mira el reloj y se da cuenta de que Richard está tardando más de lo previsto en salir de su habitación. Temiendo que la comida se enfríe, decide ir a llamarlo.
Alice respira hondo antes de llamar a la puerta, pues se siente una idiota por hacer aquello.
Unos segundos después, Richard abre la puerta