CAPÍTULO — Cuando el amor camina hacia ti
El salón principal del Hotel Montaldo nunca había estado tan silencioso.
No era un silencio vacío.
Era uno contenido.
Las flores blancas respiraban luz desde cada rincón. No eran ostentosas, pero estaban vivas. La alfombra roja cruzaba el salón como una línea de destino.Todo había sido urgente y rápido. Pero no por apuro si no por amor .Las sillas estaban ocupadas por empleados, amigos y familia. No había invitados por compromiso. Solo los que había