EPÍLOGO — Un año después
Un año había pasado.
Desde aquella madrugada en la que el quirófano se llenó de llantos pequeños y tres nuevas vidas llegaron al mundo al mismo tiempo.
Un año desde que Sandra, Víctor y Samantha cambiaron para siempre la vida de todos.
La casa Montaldo estaba llena de globos, risas y música.
Victoria había insistido en hacer el cumpleaños allí. Decía que aquella casa había visto demasiadas historias, demasiadas lágrimas y demasiadas batallas como para no celebrar ta