CAPÍTULO — Donde empieza lo que nadie esperaba
Miranda no fue a la boda.
No porque no estuviera invitada.
Samuel la llamó personalmente, con esa calidez que ya no dejaba espacio a malentendidos.
—Quiero que vengas —le dijo—. Sos parte de este hotel ahora.
Miranda agradeció.
Pero tranquilamente lo rechazó.
No quería incomodar a Victoria.
No después de todo lo que paso.
No en un día que merecía ser limpio.
—Ya habrá tiempo de conocer a tu esposa —respondió con una sonrisa tranquila.
Y