Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos grandes ojos de la pelirroja no se hicieron esperar cuando vio al caballero salir de su armario donde se había cambiado. Había ido a ducharse, pues tenía dolores en todo el cuerpo; claramente, el golpe que Darcy le dio se manifestó en moretones y rasguños en su rostro. Sin embargo, solo suspiró, frunciendo el ceño, cuando se sentó en el borde de la cama.
Portia no podía creer lo que veía. Por supuesto, cuando hizo la sugerencia a Wesley, no imaginó que lo tomaría tan literal. Par






