Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa risita de ella se soltó encantadora cuando la arrinconaron en una esquina y su boca fue tomada con mucha seguridad. Una panza pronunciada y bien puesta los separaba a los dos, pero sin duda Darcy estaba perdido en la boca de su prometida y se sintió más encendido cuando ella se elevó en puntillas para afianzarse mejor en ese profundo beso.
Las pieles estaban erizadas y podían sumergirse fácilmente en la posibilidad de sucumbir al deseo. Sin embargo, por recomendación médica, habí






