Mundo ficciónIniciar sesiónLas chiquillas se fueron viendo entre si cuando empezaron a abrir los regalos. Estaban seguras que nada de eso fue pensado en ellas, porque más allá de la fea muñeca de porcelana, que Portia le dio a Zarah, el resto de juguetes eran completamente diseñados para bebés. Legos, un rompecabezas, y hasta un juego de tazas de té que fue lo único que podrían encontrar interesante para uno que otro juego.
Con sonrisas que dibujaron como pudieron y esos agradecimientos forzados fueron movien






