31. Después, nada
—¡Ander! —exclama, dándole un enorme beso en la mejilla.
Ander parece estar sorprendido, no se mueve, ni siquiera responde al efusivo saludo.
—Hola, Kenzy —se aclara la garganta y la baja al instante, tomando distancia.
—Tengo que darte una excelente noticia —dice la chica sin darse cuenta de mi presencia—. Estaré trabajando de nuevo a tu lado, hace unos meses terminé mi relación y pedí mi cambio para darte la sorpresa de regresar contigo, te extraño demasiado Ander —suelta sin darle tiempo de