Quiero creer que no lo hará, pero siento que es imposible que eso no suceda. Al fin y al cabo, pertenecemos a dos mundos diferentes, y esto no es más que una locura de la que ambos nos dejamos envolver.
―No importa que lo prometas, el tema de mi padre no es fácil para mí ni para mi familia. Anna estaría en casa si la tragedia no hubiera llegado y él estuviera… vivo ―prosigo, mientras él me mira fijamente―. Cuando vi tu apellido en los datos de la agencia, me recordó esa desgracia. Sin embargo,