Al llegar, él ya estaba allí. Me acerco a él después de estacionar.
—¿Quieres explicarme qué fue eso a la hora del almuerzo? —pregunto mientras me quito el casco.
—¿Por qué no me saludas primero? —pregunta rodeándome por la cintura y haciéndome sonreír con su meloso gesto.
—No me dejaste saludarte allí; ¿qué pretendes? —cuestiono, separándome de él tras darle un besito en la mejilla, por lo que refunfuña, para luego empezar a caminar hacia la entrada de la estación.
—Solo quería tratar algunos