Mundo ficciónIniciar sesiónA pesar de su elegancia, Brianna no puede evitar sacar a relucir su inconformidad, con lo que seguro cree ha sido alguna especie de emboscada en su contra.
―Y qué hay de ella ―me señala con el dedo con desdén―. ¿No me digas que la trajiste para que ocupe mi lugar?
Su tono es tan hilarante y despectivo que causa algunos murmullos. Por mi parte, solo lanzo un bajo suspiro.
―Emma no está aquí para reemplazarte. Ni a ti ni a nadie. Ella se ha ganado su propio lugar ―le aclara







