Capítulo 51.
-¿Podría trabajar en mi escritorio lo que resta de la semana, señor?
Lo primero que hice al cambiarme e ir a la estación fue abrir la puerta de la oficina del tío Jeff.
Levantó su vista de los múltiples papeles que tenía en su escritorio para mirarme sorprendido.
No era para menos, con el premio de la placa dorada sobre la mesa, todos los oficiales de la oficina estaban ocupados en sus propias investigaciones personales para buscar un ascenso. La gran pila de papeles frente a él debían d