Capítulo 50.
Lizzie.
No sabía cuánto tiempo había pasado desde que me quedé dormida, pero algún instinto me dijo que debía abrir los ojos inmediatamente.
¿La razón? No me encontraba sola en la habitación.
Obligué mis ojos a abrirse; estaba lista para entrar en acción, pero me detuve al ver que habían cerca de diez mujeres mirándome inseguras.
Al menos, éstas mujeres no estaban en pelotas ofreciendo "servirme".
Me incorporé un poco.
-¿Qué sucede? - Susurré con voz ronca.
Ellas se movían nerviosamente y