Capítulo 24.
Edson.
¿La jodida humana me hizo caso? Por supuesto que no. Ella no atendía razones.
Cuando le envié la dirección del lugar, ingenuamente creí que solo se limitaría a buscar el nombre del dueño del edificio o algo así. Quizá mandarme algunas fotos de un almacén o baldío sospechoso. ¿Qué era lo que obtenía? A una humana jugando al detective con lobos peligrosos.
Era lógico que cualquier lobo reconociera su olor a Luna, así que debía sacarla de aquél sitio lo antes posible.
Que enviara un mensaje