Mundo ficciónIniciar sesiónOlivia
La luz tenue del cuarto me cegó por un momento. Parpadeé varias veces, tratando de ajustarme a la realidad que me rodeaba.El olor a desinfectante impregnaba el aire y, aunque mi mente trataba de despejarse, un nudo de preocupación se formaba en mi estómago. ¿Dónde estaba mi bebé?Los recuerdos del parto comenzaron a fluir, difusos y fragmentados. La agonía, la presión, y aquella conexión intensa con Enzo, quien sostenía mi mano mientras prometía que todo est






