Olivia
Desde la puerta, observé el cuarto de Ezio, una mezcla perfecta de sueños y realidades.
Las paredes, pintadas en blanco y azul cielo, reflejaban la luz del sol que entraba por la ventana, creando un ambiente cálido y acogedor. Había pasado semanas buscando inspiración en línea, a menudo perdiéndome en páginas llenas de ideas, buscando cada pequeño detalle que haría de aquel espacio un verdadero hogar.
La mecedora, que había encontrado en un pequeño mercado local, ocupaba un lugar especi