Hayden había llegado unas horas más tarde a mi casa. Tocó mi puerta por más o menos una hora, mientras me marcaba al móvil. Yo me senté en la cama, puse una película de romance a todo volumen mientras me emborrachaba. Sé que no es sano, pero a mí me hace sentir bien.
A la mañana siguiente, salí temprano para mi trabajo, que había dejado a un lado por pretender ser una adolescente.
— ¿Kat puedes revisar estos documentos? — me preguntó Lily.
Yo asentí con la cabeza y ella los puso en mi escritori