Narrado por Caleb Blackwood
Era un hijo de puta muy afortunado. Uno que había sido correctamente asesorado y con el poder de la psicología inversa había logrado ser “retenido a la fuerza” en este departamento por dos días enteros. Mi mujer poco me ha dejado salir de la cama, y no me quejo, teníamos mucho en lo que ponernos al día.
Aunque es muy temprano en la mañana como para volver a dejarnos llevar por la pasión después de otra noche movida. Estoy actualmente preparando café mientras ella des