Considero que soy una mujer paciente y racional, pero me cuesta mucho sostener ambas cosas cuando Caleb me ofrece ver una tercera película. Incluso anda buscando con el control remoto qué otra cosa podemos ver. Ambos estamos en mi sofá, y esto se debe sentir como una pesadilla, más que la realidad.
A tal punto ha llegado mi deseo sexual de considerar esto, como una.
—Oh mira. Está Pretty Woman. ¿Quieres verla? ¿Es de tus favoritas no? — pregunta.
No lo resisto más, le arrebato el control ante s