Mentiría si digo que no me está gustando esto. Eva creyendo que ganó al yerno perfecto por algunos días, y ahora dándose cuenta de que tiene a un espécimen como Caleb de familia política.
—¿Dejarás que tu esposo le hablé así a tu madre? — me exige Eva.
—Me gustaría mantener la distancia de este conflicto. No puedo decidir entre uno de los dos bandos — añado fingiendo pesar — Mi esposo y mi madre. ¿Cómo podría?
—¿Los dos armaron un complot para venir a humillarme en mi propia casa? ¡Porque sigue