Mientras el agua cae por mi cuerpo, recuerdos de lo que hice anoche no me dejan bañarme en paz. No fui yo en ese auto, ni actué como se supone que debería actuar. Toco mi vientre también sintiendo un malestar familiar que termino de reconocer al ver el piso.
—¿Será este mi cuerpo diciéndome que debo parar de tentar al destino? — me cuestiono.
Dejo la pregunta al aire, termino de hacer lo que estoy haciendo y salgo a vestirme. Sólo me pongo la ropa interior, una toalla higiénica y mi bata, para