97. Bienvenida a casa, señora Aurora.
La llegada a la mansión de James y Sophie en Escocia marcó un nuevo capítulo en sus vidas. El imponente edificio se alzaba majestuoso entre los verdes paisajes escoceses, creando una atmósfera de misterio, más que buena mansión parecía un antiguo castillo. El chofer detuvo el automóvil frente a las enormes puertas de hierro forjado, y James ayudó a Sophie a bajar con delicadeza, sosteniendo a los pequeños en sus brazos.
Sophie, aún desconcertada por la amnesia que la perseguía, observó la mansi