Capítulo 860
Media hora después, el auto entró en la propiedad.

Era la casa donde habían vivido juntos, y al cruzar nuevamente esas puertas, Dulcinea se sintió invadida por una avalancha de emociones.

Apenas se abrió la puerta trasera, una pequeña figura corrió hacia ellos.

—¡Papá!

Alegría se aferró a la pierna de Luis, buscando su cariño.

Con una sola mano, Luis la levantó y la sentó sobre sus piernas dentro del coche...

El chofer, con discreción, salió del vehículo.

Dentro del auto, la luz era tenue. Alegr
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