Vestida con un elegante vestido negro y sosteniendo una sombrilla del mismo color. Dulcinea parecía una pintura en movimiento bajo la lluvia.
Después de cuatro largos años, finalmente había regresado.
Apenas llegó a su antigua casa en la ciudad B, comenzó a organizar sus cosas y, de repente, recordó aquel día de hace cuatro años cuando Luis la había citado, diciendo que tenía algo importante que decirle.
En aquel entonces, su partida fue abrupta y forzada.
Aunque nunca lo olvidó, los acontecimie