La fiesta en la Casa Astorga
Esa noche, la casa estaba adornada con lámparas de cristal en tonos púrpura y rosa. La luz se filtraba a través de las pantallas, creando un ambiente acogedor y cálido que hacía sentir a todos muy a gusto.
Dentro y fuera de la mansión, los autos estaban estacionados por todos lados.
Los miembros más prominentes de la sociedad de Ciudad B habían acudido al evento.
Todos sabían que don Marlon había encontrado a su hija perdida, una joven de apenas 25 años. Esto era una