Dulcinea regresó al apartamento, encontrando a Clara en un estado de excitación.
Clara no podía contener su emoción:
—¡No puedo creer que don Marlon sea tu padre! ¡Es uno de los hombres más importantes de Ciudad B!
Clara abrazó a Leonardo y le dio un beso fuerte.
—¡Con un abuelo como don Marlon, nadie se atreverá a molestarlos! ¡Si alguien se atreve, don Marlon se encargará de ellos!
Clara estaba feliz. Luego, recordando algo, añadió con fingido reproche:
—Vino a visitarnos y tú ni siquiera le o