A Dulcinea no le importaba los deseos de Luis.
Así pasaba el tiempo. Cuando se acercaba la celebración del Año Nuevo, Luis tuvo que asistir a un evento importante con socios comerciales cruciales. No asistir hubiera sido mal visto.
Uno de los asistentes era un viejo conocido, Leo Vargas.
En su juventud, Leo había estado enamorado de Ana y hasta tuvo una pelea con Mario por ella.
Leo se había casado una vez, pero la relación no funcionó y se divorciaron en menos de un año. Ahora estaba solo. En u