Pero los sentimientos de Dulcinea estaban escritos en su rostro.
¿Cómo no iba Luis a notarlo?
…
Aun así, no la tocó, seguían teniendo citas.
En menos de seis meses, la hizo enamorarse profundamente de él, y luego la llevó a Ciudad BA para pasear…
Ese día, sabía que llovería a cántaros.
Llevaron a Dulcinea a jugar golf y, al regresar, quedaron atrapados en la montaña, así que se hospedaron en una elegante posada. Había varias habitaciones disponibles, pero Luis solo pidió una suite.
Cuando tomaba