Mario asintió:
—Me encargaré de ello.
El semáforo cambió a verde.
El tráfico comenzó a moverse. Mario, al volante, dijo en voz baja:
—Llama a tu hermano. Dile que preste más atención a su familia y que no esté siempre distraído. Dulcinea es hermana de Alberto, pero se casó con él y tuvieron a Leonardo… Ese lazo de sangre no puede romperse.
Nadie conoce mejor a los hombres que otro hombre.
Mario podía ver que Luis realmente amaba a Dulcinea.
De lo contrario, Leonardo no habría nacido.
Ana asintió