Capítulo 505
Ana, más o menos, tomó dos copas.

José echó a la gente y bromeó:

—¡Mario se pondrá celoso después! ¡Hay fruta madura para ustedes!

La risa estalló por todas partes.

Justo en ese momento, Leo salió de entre la multitud, el hombre que iba a ser el novio, pero no había ni rastro de felicidad en su rostro… Miraba a Ana con una mirada profunda.

El ambiente se calmó.

Hace algunos años, los actos locos de Leo por Ana fueron desenterrados y se convirtieron en tema de burla. En aquel entonces, Leo estaba
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