Capítulo 231
Ana miró fijamente a Pablo, observando su ansiedad.

Le parecía ridículo.

Ridículo que María pudiera haber amado a Pablo, ridículo que ella misma hubiera pensado que la familia Morales dejaría en paz a María embarazada.

Ana dio dos pasos hacia adelante, tambaleándose. Oyó su propia voz, distante y confusa: —Pablo, ella estaba embarazada de tu hijo. No tenía intención de decírtelo. Solo quería ir a una pequeña ciudad y tener al niño, solo quería tener a alguien cercano...

Con lágrimas en los ojo
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App