Gia
Hoy decidí darme un respiro de la caótica y patética vida que llevo, razón por la que salí con mis amigos más cercanos, May y Jill.
—¿Cómo fue vivir lejos de la manada? —inquiere May después de darle varias lamidas a su helado de coco.
Tanto ella, Jill y yo estamos sentados en una banqueta, de las tantas que hay en el parque, mientras conversamos acerca de cualquier tontería que se nos ocurre; pero al mismo tiempo, nos ponemos al día de todos los acontecimientos de nuestras vidas en este añ