Analu
Después del atendimento y de que me dieran tres puntos en la planta del pie, Santiago me lleva a su casa y me dice en el coche:
— Cuando te sientas con ganas de contarme lo que pasó, estaré aquí para ti.
Me quedo muda, solo intentando entender cómo acabó en mi casa.
— ¿Qué ibas a hacer que volviste a mi casa? — pregunto con curiosidad.
— Olvidaste tu celular en el coche, estaba volviendo para entregártelo cuando escuché tus gritos y entré como un loco. — dice él serio.
Suelto un suspiro p