Analu
Abro los ojos y veo que soy la primera en despertar. Santiago todavía está profundamente dormido. Me quedo observándolo unos instantes y es imposible no notar su belleza física, que me impresionó desde el primer momento. Pero después de conocer este lado suyo tan humano, cuidadoso y protector, mis sentimientos por él solo crecen. Definitivamente lo amo, y eso me da mucho miedo. Miedo a sufrir, a arrepentirme por entregarme de esta manera a un hombre experimentado como él. Pero lo hecho, h